Hola, soy Verónica, fundadora de Scrachee.
Hay algo de lo que no hablo muy seguido.
Mi hijo todavía tiene eczema.
Después de todo lo que hemos vivido.
Después de años aprendiendo.
Después del Síndrome de Abstinencia a los Esteroides Tópicos (TSW).
Después de las noches sin dormir.
Después de cambiar nuestras rutinas.
Después de incontables horas investigando.
Después de crear toda una marca inspirada en la historia de nuestra familia.
Mi hijo todavía tiene eczema.
Y aunque hoy estamos en un lugar muy diferente, cada vez que tiene un brote sigo sintiendo un nudo en el pecho.
Todavía duele.
Todavía me descubro preguntándome si se me está escapando algo o si hay algo más que debería estar haciendo.
Porque cuando amas a alguien de esa manera, nunca quieres verlo incómodo.
Nunca quieres verlo rascarse.
Nunca quieres verlo pasar por algo que no puedes resolver por completo.
Creo que esa es una de las partes más difíciles de ser mamá de un niño con eczema.
No importa cuánto hayas aprendido.
No importa cuánta experiencia tengas.
No importa cuántas herramientas hayas encontrado en el camino.
Cuando se trata de tu hijo...
Siempre duele.
Pero con el tiempo entendí algo.
Antes pensaba que sanar significaba que el eczema desaparecería para siempre.
Imaginaba que llegaría un momento en el que nunca más tendríamos que volver a pensar en él.
Nuestra realidad ha sido diferente.
Mi hijo todavía tiene brotes de vez en cuando.
Hay temporadas más tranquilas que otras.
Y seguimos aprendiendo.
La diferencia es que ya no vivimos en modo supervivencia.
Y eso cambia absolutamente todo.
Hoy tenemos conocimiento.
Tenemos rutinas.
Tenemos herramientas.
Tenemos maneras de acompañarlo y apoyar su piel.
Y aunque no puedo prometer que el eczema vaya a desaparecer para siempre, sí puedo decir con toda honestidad que nuestra calidad de vida es completamente distinta a la de hace unos años.
Tal vez sanar no siempre significa que el problema desaparezca.
Tal vez, a veces, sanar significa que ya no controla tu vida.
Esa forma de verlo me ha dado muchísima paz.
Porque ya no estoy persiguiendo la perfección.
Estoy construyendo comodidad.
Estoy construyendo confianza.
Estoy construyendo más días de calma.
Y eso también cuenta.
Con cariño,
Verónica
Pensé que sanar significaba que el eczema desaparecería.
- Veronica Gonzalez
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