Cuando se cuida una piel sensible, con picores o inflamada, cada ingrediente es importante. Uno de los culpables más comunes que se esconden en el cuidado de la piel es el parfum (fragancia)... y aunque hace que los productos huelan bien, a menudo es más perjudicial que beneficioso.
La fragancia es uno de los principales irritantes
La fragancia puede parecer inofensiva, pero para una piel propensa al eccema es como echar zumo de limón sobre un corte de papel. La barrera cutánea ya es frágil, y las fragancias pueden provocar escozor, enrojecimiento y brotes.
Alérgenos ocultos que no puedes ver
"El perfume no es sólo un ingrediente. A menudo es una mezcla de docenas (a veces cientos) de sustancias químicas, muchas de las cuales son alérgenos conocidos. Con el tiempo, la exposición repetida puede provocar sensibilización, es decir, la piel se vuelve más reactiva con cada uso. Por eso alguien puede usar una loción perfumada durante años y de repente desarrollar una erupción.
No aporta ningún beneficio real
La fragancia en el cuidado de la piel sólo sirve para una cosa: hacer que el producto huela bien. Para alguien con una piel sana, esto puede no ser un problema. Pero para las personas con eczema o sensibilidad, es un riesgo innecesario sin ningún beneficio curativo.
En resumen
Al omitir los productos con perfume o fragancia, estás eliminando uno de los desencadenantes más comunes... dando a la piel la mejor oportunidad de curarse, mantenerse calmada y sentirse cómoda.
En Scrachee, todas las fórmulas se crean teniendo esto en cuenta. Sin fragancias innecesarias, sin extras agresivos... sólo ingredientes seguros e intencionados diseñados para apoyar el proceso de curación natural de la piel.
Este contenido sólo tiene fines educativos y no pretende ser un consejo médico. La piel de cada persona es única, así que consulta siempre con tu médico o dermatólogo antes de hacer cambios en tu rutina de cuidado de la piel.